Viento Huracanado

1. Desdichado

Dulce soñar y congojarme

cuando estaba soñando que soñaba;

gozar con lo que me engañaba

si un poco más duraba el engañarme;

Dulce no estar en mí, que fgurarme

podía cuanto bien yo deseaba;

placer, aunque me importunaba

que alguna vez llegaba a despertarme.

¡Oh sueño, cuánto más leve y sabroso

me fueras si vinieras tan pesado

que asentaras en mí con más reposo!

Durmiendo, en fn, fui bienaventurado;

y es justo en la mentira ser dichoso

quien siempre en la verdad fue desdichado.

Un nuevo amor un nuevo bien me ha dado,

ilustrándome el alma y el sentido,

que a Dios yo ya no pido

sino que me conserve en este estado.

A mi bien acrecienta el mal pasado,

tan sin temor estoy de lo que ha sido;

y en los venenos que he bebido,

mi fuerza y mi vivir se han mejorado.

Anduvo sobre mí gran pestilencia

hasta matar los pájaros volando

y casi cuando en vida fue criado;

este infujo cruel se fue pasando,

y así, de esta mortal, brava dolencia

con mas salud quedó lo que ha quedado.

2. Viento huracanado

Sostenidos y bemoles

fotando en mi sueño alterado.

Pero ¿Qué es eso que no me deja dormir?

Será este viento huracanado.

Huracanado.

Huracanado.

Despeinará mis ambiciones

mientras espero algún milagro.

Vendrá a invadir el hueco que has dejado tú

silbando,el viento huracanado.

Las sirenas ya no se dejan oír,

ya sus cantos amainaron.

Pero aún podríamos huir allí

si vuelve el viento huracanado.

Huracanado.

Huracanado.

3. Polvo de estrellas

Yo dormí bajo polvo de estrellas.

Cuidarán de mí y aún no imaginas

que esto es extensivo a ti.

Mis zapatos tienen alas y se irán…

mañana algo vibrará en ti al despertar.

Sospechas que un duende te robó

lo que nunca pensabas,

y te colocó en su lugar algo tan puro como mágico.

Yo dormí bajo polvo de estrellas,

miles de ojos dentro de mis tinieblas.

Si no las alumbras tú

nadie hay que en el universo tan inmenso sea capaz

de invocar así,

quizás la aurora boreal

pueda diluirnos

y al fnal del viaje nos querremos de una forma sobrenatural.

De este modo y en tal éxtasis ya nunca despertar.

4. Crucifxión de medusas

Crucifcamos todo.

Mordemos el veneno.

La puerta que pasamos se incendió.

Volaron las medusas y con ellas yo.

Estando en nuestro mundo

no te hará falta el cuerpo.

*Música y letra: David Montañés Pérez

excepto en “Desdichado”.

Música: David Montañés Pérez/Melodía popular búlgara.

Letra: Extraída de los sonetos LXI y LXXXI de Juan Boscán.

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